BESULLO (PARAISO NATURAL)
Alguna vez he escrito sobre la niebla, la nieve, el paisaje, todas esas vivencias que están en mi mente, que forman parte de mis recuerdos. Pero nunca he escrito sobre mi pueblo Besullo (Asturias) que es de donde se forjaron todas esas imágenes.
En Besullo he vivido los años más felices de mi infancia y adolescencia, y que han marcado mi vida para siempre.
De ahí el nombre de mi blog "La Rosa de Besullo". Ese nombre se les ocurrió ponerlo a mi hija y a mi yerno, cuando me lo regalaron en Reyes y estoy orgullosa de llevarlo.
Primero diré que en Besullo nació Alejandro Casona, dramaturgo conocido universalmente. Sus obras de teatro están marcadas por las vivencias y recuerdos infantiles, de ese rincón paradisíaco, los colores, los olores, sus gentes, que nunca olvidó, se reflejan en sus obras, y en todos sus escritos.
Su obra de mayor éxito La Dama del Alba, es la que más sabor tiene de ese bello rincón de Asturias.
Besullo dista 17 km de Cangas del Narcea, Partido Judicial al que pertenece. Se accede por una serpenteante carretera estrecha y bien asfaltada, en algunos tramos la rodean verdes montañas llenas de brezo y retama. En otros la bordean, castaños, abedules, robles y praderías.
La última curva te sorprende, pues entras en el pueblo como de sopetón,
Está situado sobre una collada, varias montañas más altas le rodean y dos valles un cada lado del pueblo, auténticos vergeles llenos de árboles frutales, tierras de labor y prados. Dos ríos trucheros de agua cristalina bordean los dos valles.
Siempre fue un pueblo de labradores, pastores y herreros artesanos, también de gente culta y estudiosa. Pero como en la mayoría de aldeas y pueblos pequeños, los jóvenes estudian y se buscan otros medios de vida, sobre todo en las ciudades.
Su población estable es muy poca, pero en determinadas épocas del año y sobre todo en Verano, acudimos todos al fresquito de su clima.
Actualmente hay pocas familias que vivan de la labranza, y de la ganadería, las familias que quedan son la mayoría gente mayor, que no pueden trabajar en el campo, familias jóvenes con hijos ya quedan pocas. Hasta la escuela han cerrado, en mi infancia había dos aulas una de niños y otra de niñas.
Las herrerías o Fraguas, donde se forjaban las herramientas para trabajar en el campo, y se hacían utensilios de cocina, han ido desapareciendo con los años. Pues apenas ya se trabaja el campo, lo justo para el consumo particular.
La mayoría de las tierras de labor ya no se labran, se han dejado para pasto de las vacas que aun queda alguna, por suerte, y le dan un toque encantador al pueblo, con ese trasiego de ir y venir, haciendo sonar las esquilas con sus diferentes tonos.
De las fraguas mencionadas funcionan solo dos y un antiquísimo "Mazo" o fragua hidráulica, restaurado recientemente. El Mazo está situado en un enclave bellísimo al lado del río, rodeado de una exuberante vegetación, de montañas y verdes prados. Visitado por turistas de toda España, y de otras partes del mundo.
La visita turística al "Mazo" está guiada, por un herrero artesano y amigo, Tino de Payarín, que aun sigue trabajando en su fragua haciendo con mucho esmero y cariño herramientas y utensilios que el mismo diseña. También hace elementos decorativos, como lámparas cabeceros de cama, mesillas, todo de hierro forjado, es un verdadero artista artesano.
Podría pasarme horas escribiendo sobre el paisaje pintoresco y escarpado de Besullo. La espesura de sus bosques, de castaños, robles y abedules, impide que en algunas zonas apenas entre el sol. El olor a humedad se nota en el aire, el musgo crece en las rocas y en las cortezas de los árboles.
Por sus senderos alfombrados de hojas secas, respiras los olores a miel que proceden de las montañas llenas de brezo y retama, sus flores amarillas blancas y moradas, abastecen a las abejas de polen, su zumbido rompe el silencio, pero no molesta.
Los moradores de sus bosques son, los cada vez más cercanos jabalíes, que llegan al pueblo en busca de comida, asaltando los árboles frutales, y hozando atacan los sembrados. Los corzos se dejan ver en los prados más lejanos, al igual que los lobos. Otros animales que habitan el entorno son: ardillas, águilas, jinetas, y una gran variedad de pájaros.
La niebla es otra característica de Besullo, siempre me impresiona ver el valle cubierto con ese espeso humo blanco, donde no ves los límites, y en los caminos te engañan las distancias. De pequeña me sentía insegura los días de niebla, pensaba que si me salía del camino me caía al vacío.
El clima húmedo y lluvioso hace que se reforeste continuamente los montes, los animales contribuyen a ello sobre todo las ardillas y ratones que entierran las castañas y bellotas, la polinización también es muy importante.
Pero todo lo bello y paradisíaco de ese trozo de naturaleza viva. Lo destruye como siempre la mano del hombre. Los incendios provocados arrasan los montes los árboles y los animales, aunque la naturaleza es sabia, cada vez cuesta más reforestar.
Me voy unos días de vacaciones a Besullo, a la vuelta os contaré, sobre la fiesta de Pascua y sus tradiciones.
Se que volver allí ya no será igual, porque por primera vez mi madre no está y ese hueco se va a notar a cada paso, en cada rincón de mis recuerdos, y de mi corazón, intentaré superarlo, recorriendo de nuevo esos senderos sin ella.
¡VISITAR BESULLO PARAISO DE TURISMO!
En Besullo he vivido los años más felices de mi infancia y adolescencia, y que han marcado mi vida para siempre.
De ahí el nombre de mi blog "La Rosa de Besullo". Ese nombre se les ocurrió ponerlo a mi hija y a mi yerno, cuando me lo regalaron en Reyes y estoy orgullosa de llevarlo.
Primero diré que en Besullo nació Alejandro Casona, dramaturgo conocido universalmente. Sus obras de teatro están marcadas por las vivencias y recuerdos infantiles, de ese rincón paradisíaco, los colores, los olores, sus gentes, que nunca olvidó, se reflejan en sus obras, y en todos sus escritos.
Su obra de mayor éxito La Dama del Alba, es la que más sabor tiene de ese bello rincón de Asturias.
Besullo dista 17 km de Cangas del Narcea, Partido Judicial al que pertenece. Se accede por una serpenteante carretera estrecha y bien asfaltada, en algunos tramos la rodean verdes montañas llenas de brezo y retama. En otros la bordean, castaños, abedules, robles y praderías.
La última curva te sorprende, pues entras en el pueblo como de sopetón,
Está situado sobre una collada, varias montañas más altas le rodean y dos valles un cada lado del pueblo, auténticos vergeles llenos de árboles frutales, tierras de labor y prados. Dos ríos trucheros de agua cristalina bordean los dos valles.
Siempre fue un pueblo de labradores, pastores y herreros artesanos, también de gente culta y estudiosa. Pero como en la mayoría de aldeas y pueblos pequeños, los jóvenes estudian y se buscan otros medios de vida, sobre todo en las ciudades.
Su población estable es muy poca, pero en determinadas épocas del año y sobre todo en Verano, acudimos todos al fresquito de su clima.
Actualmente hay pocas familias que vivan de la labranza, y de la ganadería, las familias que quedan son la mayoría gente mayor, que no pueden trabajar en el campo, familias jóvenes con hijos ya quedan pocas. Hasta la escuela han cerrado, en mi infancia había dos aulas una de niños y otra de niñas.
Las herrerías o Fraguas, donde se forjaban las herramientas para trabajar en el campo, y se hacían utensilios de cocina, han ido desapareciendo con los años. Pues apenas ya se trabaja el campo, lo justo para el consumo particular.
La mayoría de las tierras de labor ya no se labran, se han dejado para pasto de las vacas que aun queda alguna, por suerte, y le dan un toque encantador al pueblo, con ese trasiego de ir y venir, haciendo sonar las esquilas con sus diferentes tonos.
De las fraguas mencionadas funcionan solo dos y un antiquísimo "Mazo" o fragua hidráulica, restaurado recientemente. El Mazo está situado en un enclave bellísimo al lado del río, rodeado de una exuberante vegetación, de montañas y verdes prados. Visitado por turistas de toda España, y de otras partes del mundo.
La visita turística al "Mazo" está guiada, por un herrero artesano y amigo, Tino de Payarín, que aun sigue trabajando en su fragua haciendo con mucho esmero y cariño herramientas y utensilios que el mismo diseña. También hace elementos decorativos, como lámparas cabeceros de cama, mesillas, todo de hierro forjado, es un verdadero artista artesano.
Podría pasarme horas escribiendo sobre el paisaje pintoresco y escarpado de Besullo. La espesura de sus bosques, de castaños, robles y abedules, impide que en algunas zonas apenas entre el sol. El olor a humedad se nota en el aire, el musgo crece en las rocas y en las cortezas de los árboles.
Por sus senderos alfombrados de hojas secas, respiras los olores a miel que proceden de las montañas llenas de brezo y retama, sus flores amarillas blancas y moradas, abastecen a las abejas de polen, su zumbido rompe el silencio, pero no molesta.
Los moradores de sus bosques son, los cada vez más cercanos jabalíes, que llegan al pueblo en busca de comida, asaltando los árboles frutales, y hozando atacan los sembrados. Los corzos se dejan ver en los prados más lejanos, al igual que los lobos. Otros animales que habitan el entorno son: ardillas, águilas, jinetas, y una gran variedad de pájaros.
La niebla es otra característica de Besullo, siempre me impresiona ver el valle cubierto con ese espeso humo blanco, donde no ves los límites, y en los caminos te engañan las distancias. De pequeña me sentía insegura los días de niebla, pensaba que si me salía del camino me caía al vacío.
El clima húmedo y lluvioso hace que se reforeste continuamente los montes, los animales contribuyen a ello sobre todo las ardillas y ratones que entierran las castañas y bellotas, la polinización también es muy importante.
Pero todo lo bello y paradisíaco de ese trozo de naturaleza viva. Lo destruye como siempre la mano del hombre. Los incendios provocados arrasan los montes los árboles y los animales, aunque la naturaleza es sabia, cada vez cuesta más reforestar.
Me voy unos días de vacaciones a Besullo, a la vuelta os contaré, sobre la fiesta de Pascua y sus tradiciones.
Se que volver allí ya no será igual, porque por primera vez mi madre no está y ese hueco se va a notar a cada paso, en cada rincón de mis recuerdos, y de mi corazón, intentaré superarlo, recorriendo de nuevo esos senderos sin ella.
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